El actor español Javier Bardem ha obtenido el Globo de Oro al mejor actor secundario por su actuación como psicópata en la película de los hermanos Cohen “No country for old men“, o lo que es lo mismo “No es país para viejos“. Es indudable la calidad artística de este español que asegura no estar contento con su apariencia pese a que muchos lo incluyen en la lista de iconos sexuales del momento. “En ocasiones, cuando me levanto y me veo en el espejo, hasta me asusto y pienso: ‘Dios mío, que cosa tan horrenda’. Si hay personas suficientemente locas hasta el punto de pensar que soy un símbolo sexual, es problema de ellas”.
En cuestión de vestuario, el actor sabe conjugar perfectamente sus facciones duras con un estilo de vestir muy personal. Si desea imitar el estilo de Bardem, haga acopio prendas sencillas. El negro es su color fetiche, aunque en grandes ocasiones, lo conjuga con un gris plateado muy favorecedor. No es muy amigo de las corbatas y en ocasiones más informales combina una buena americana con camiseta y pantalones vaqueros. Los trajes de Armani son sus favoritos.
Dentro de la amplia variedad de términos para designar tipos de hombres, a Javier Bardem se le puede incluir en el hombre Retrosexual: desaliñados, pero cool. Los retrosexuales muestran ser y hacer todo lo contrario de aquellos hombres que invierten tiempo y dinero en “verse bien”. Su cuidado personal se limita a bañarse y cepillarse los dientes, rechazando los estereotipos del hombre delicado. Se concentran, más bien, en demostrar su virilidad en todo lo que hacen, prefiriendo tener una imagen ruda, primitiva y desarreglada. Los representantes más conocidos de este estilo de hombre son los actores Benicio del Toro, Javier Bardem, Matthew McConaughey, Russell Crowe y Sean Penn.