El valenciano Francis Montesinos fue el encargado de abrir el segundo día de pasarela Cibeles. Y lo hizo con unas creaciones marcadas por la juventud y la diversión. Su inspiración para realizar los diseños han sido las carreras de coches y la fórmula 1. Y también parece que algo hay de la cantante Amy Winehouse, ganadora hace unos días de varios Grammys, ya que sus diseños tienen muchas reminiscencias pop. La colección tiene tanto de sport como de noche, con encajes, transparencias, estampados de coches, cuadros escoceses, minivestidos, faldas marcadas en la cintura, leggins y hasta tejido vaquero en faldas y bermudas.
Devota & Lomba presentó a una mujer de un futuro incierto. El cambio climático le ha servido de inspiración. Tejidos con aspecto de neopreno, su constante línea arquitectónica, con prendas muy pensadas para combatir el frío invierno. Los colores que utiliza son apagados, como el gris y el ocre, para el día y el amarillo para la noche. Destaca sobre todo el uso de blusas con grandes lazadas, pantalones de pitillo y minivestidos, aunque también sus chaquetas con adornos geométricos y el cuello chimenea en los abrigos. Su colección de hombre se basa en el clasicismo, con trajes de chaqueta y camisas con parches y corbatas muy estrechas.

El siempre sorprendente David Delfín utilizó una temática carcelaria para presentar sus diseños en una colección que lleva por nombre Intimidad, en la que expresa sus sentimientos hacia la familia y el amor. En la pasarela, combinaciones de rosa y negro, chalecos de ganchillo y vestidos que se ajustan a la figura femenina. Por otro lado, David Delfín presenta a un hombre que viste a la perfección, con chaquetas rosa como detalle especial y camisetas con dibujos geométricos que representan las líneas de un cuerpo musculoso. Los tejidos más utilizados son algodón, lana, poliéster, seda, alpaca y cachemira, en una paleta de colores muy neutra.
Llegó el “glam rock” a Cibeles de la mano de Roberto Torretta. Cuero, napa o ante crean vestidos o faldas idóneas tanto para el día como la noche. Cobran especial importancia los vestidos cortos que pretenden estilizar a la mujer. Torretta piensa en una mujer sofisticada y moderna que viste de azul, gris o marrón con pinceladas en rojo.
Miriam Ocariz destacó por sus contrastes, o por la inexistencia del término medio: o muy corto, o muy largo. Tweed, punto, franela y cuero frente a rasos y organzas. Representa lo femenino en clave masculina en chalecos, pantalones, abrigos y chaquetas con cierto aire militar.
Miguel Palacio se hizo de rogar pero no defraudó a sus incondicionales. Volvió a mostrar lazos (seña de identidad de la casa) y amplios volúmenes. En su colección destaca el negro y el enriquecimiento de las pieles con aplicaciones y botones. El estilo “preppy” vuelve de la mano del diseñador.