El cine español se lleva un premio, nuestra más sincera enhorabuena. El Óscar al mejor actor secundario fue para Javier Bardem, por su papel por su papel de asesino en serie en No country for old men de los hermanos Cohen.
Poco más pudimos ver en la gala que nos llamara la atención. Sin embargo, en la alfombra roja del teatro Kodak de Los Ángeles estaban todos esperando el veredicto del más y menos elegante de la gala. En general, se vio poco glamour en comparación con otros años y vestidos muy poco espectaculares para lo que estamos acostumbrados a ver. Por supuesto, los diseñadores más importantes del momento estuvieron presentes : Valentino, Galliano, Christian Dior, Marchesa, Roberto Cavalli, Giorgio Armani.
En general, brilló el negro y rojo para ellas e indiscutiblemente el esmoquin negro para ellos, con poca originalidad. El actor George Clooney se decidió por un esmoquin negro nuevo de Armani (desterró el de siempre por fin), el premiado Javier Bardem vistió traje negro y corbata estrecha, también en negro, y pocas novedades más. Viggo Mortensen fue uno de los más originales al vestir un esmoquin con levita y una flor roja en la solapa, aunque también Daniel Day-Lewis, nominado a mejor actor por Pozos de ambición, sorprendió con unos pendientes y un esmoquin con ribetes de otro color. Johnny Deep cambió la pajarita por un lazo.
Desgraciadamente, el vestuario masculino no resulta tan espectacular como el femenino. Eso si, un solo detalle fuera de su sitio y se escribirán páginas sobre ello. Y para usted, ¿quién ha sido el o la más elegante?
No puede ver la gala de los Oscar porque como muchos millones de españoles más, al día siguiente había que madrugar para ir al trabajo, pero por lo que pude ver al día siguiente, como muy bien dices, no hubo mucho glamour por desgracia. Me pareció muy buena elección la de Penélope Cruz que, aunque no me gusta mucho, tengo que reconocer que siempre va elegante, sencilla y correcta; al igual que en la última gala de los Oscar, para mi de las mejores. Al igual que René Zellweger o Jessica Alba, me parecieron muy elegantes. No puedo decir lo mismo de nuestro alabado (para mi odiado porque no soporto ni su prepotencia ni sus ideales, a cada minuto haciendo apología de ellos) Javier Bardem con ese traje que no le sentaba nada bien, demasiado cerrado para mi gusto, por no hablar de la barba sin afeitar. El más acertado, como casi siempre en masculino fue George Cooney, aunque tampoco se quedó atras Antonio Sabato Jr. Viggo Mortensen no me suele gustar.