Un solo detalle de una prenda puede dar un toque de distinción al resto del vestuario si sabemos combinar bien esa característica con el resto de la ropa. Hoy, dedicamos este post a los diferentes tipos de cuello de una camisa. Tan sólo este pequeño detalle puede eliminar pequeños defectos y resaltar virtudes de nuestra fisonomía, además de imprimir un estilo personal. Existen muchos tipos de cuellos y su denominación es diferente dependiendo del diseñador, auque los más usuales son los siguientes:
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Cuello alto o principesco. Es muy favorecedor y distinguido, pero no apto para papadas. Idóneo para ocasiones de importancia, es la alternativa del cuello esmoquin. Combinado con la sudadera de cuello cruzado le quita importancia sin dejar de ser elegante. Muchos diseñadores lo han denominado esta temporada como cuello chimenea.
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Cuello inglés. Es el más utilizado de todos, con o sin corbata, el cuello de las camisas de vestir por excelencia. Para evitar que se levanten las puntas, en ocasiones se hacen con ‘ballenas’. Con corbata estrecha y camiseta de gran pico confiere frescura. Sus puntas son más largas, que en las camisas de sport, y también es algo más estrecho. El cuello también es un poco más ancho que el de las camisas informales.
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Cuello redondeado. Recuerda al uniforme de colegio inglés del XIX. Es el menos frecuente, rescatado por firmas como Dior, su maridaje con una camiseta le quita formalidad.
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Cuello mao. Siempre da un aspecto bohemio y un poco progre. Unido al chaleco de raso conserva todo su carácter retro con cierta dejadez.
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Cuello italiano. Es más corto y más ancho que el cuello inglés. Y las puntas están algo más separadas. Las puntas deben ser perfectamente rígidas para evitar que se doblen.
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Cuello abotonado. También conocido como cuello “botton down“. Muy similar en tamaño, forma y abertura, al cuello de vestir pero “sujetado” con botones en los picos del cuello. Es un cuello informal, y las camisas que lo tienen no deberían utilizarse como camisa de “vestir”. Es de invención americana.
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Cuello pasador. También conocido como “cuello collar”, muy de moda hace años, pero apenas utilizado en la actualidad. Su principal característica, es que las puntas de los cuellos se unen por un pasador o alfiler. No debería utilizarse como “camisa” de vestir.
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Cuello postizo. No son utilizados en la actualidad. Es el conocido cuello de quita y pon, utilizado para poderlo cambiar con independencia del resto de la camisa. Muy utilizado en épocas pasadas, sobre todo en la primera mitad del siglo XX, donde evitaba tener que lavar toda la prenda, y cambiando solamente el cuello, daba la impresión de limpieza y pulcritud.
Elija su tipo de cuello y combínelo, parecerá una persona distinta cada día.

Su colección, por nombre Mirage, estuvo plagada de ligeros volúmenes con una constante presencia de la sastrería clásica. Vistió al hombre de complementos como fulares plisados y botas tipo militar. Pese a ser fiel a los colores vivos, mostró una fuerte presencia del gris en sus creaciones.
En su desfile aparecieron algunos famosos.




Aunque en principio los trajes de raya diplomática se asociaban a la sobriedad del estilo inglés o recordaban a las películas de gánsters de hace años, siguen estando de actualidad en cualquier armario masculino que pretenda ser bandera de elegancia y estilo.